Rechazo o expulsión en una perforación.
Rechazo o expulsión en una perforación
Por desgracia, es algo que puede ocurrir tanto por una mala perforación como por percances, e incluso, en menor medida, aunque esté bien realizada.
¿A qué me refiero con expulsión?
Tras tener la pieza colocada en nuestro cuerpo, poco a poco va quedando cada vez más superficial y, si no ponemos remedio, termina saliendo completamente.
Intentaré poneros varios ejemplos para que podáis entenderlo mejor.
Ejemplo: perforación de ombligo
No te asustes: una expulsión completa rara vez ocurre si la perforación está bien hecha.
¿Te ha pasado que la pieza del ombligo da la sensación de que cada vez te queda más larga? (una vez curado al 100%). A eso me refiero con la expulsión.
Tu cuerpo poco a poco va expulsando la pieza y, al estar más superficial, parece que sobra un poquito más. Pero no te preocupes: en condiciones normales, una perforación bien hecha puede durar muchos años.
Al hacer una perforación de ombligo hay que tener varias cosas en cuenta:
- Forma del propio ombligo
- Profundidad
- Forma del tejido superior (plano, hundido o sobresaliente)
No es solo marcar y pinchar, hay muchos factores a tener en cuenta. Acude siempre a un anillador profesional.
Si la perforación está mal ubicada, es demasiado superficial o tiene poco espacio entre entrada y salida, hay muchas probabilidades de sufrir una expulsión o rechazo.
Incluso estando bien hecha, también puede ocurrir por:
- Golpes fuertes
- Enganchones
- Presión prolongada (pantalones de tiro alto ajustados, por ejemplo)
No olvidemos que el espacio desde la barra hasta el exterior de la piel es bastante fino y delicado. Si sufre alguno de estos problemas, la zona puede irritarse, dar complicaciones y acabar en expulsión.
Surface
Otro ejemplo de expulsión lo encontramos en los surface.
Si la perforación está mal hecha, hay mala distancia entre entrada y salida o no se usa la pieza correcta, es muy probable que dé problemas.
Nota: La pieza correcta es una barra surface. Jamás dejes que te pongan una banana.
Incluso con la pieza correcta y bien realizado, un golpe o enganchón puede provocar el problema.
Microdermales
Es una de las perforaciones que más expulsiones sufre. Al ser mínimo el tejido que sujeta la pieza, cualquier golpe o enganchón puede terminar en expulsión.
Se han mejorado las bases (la parte interna) para favorecer la fijación del tejido, y aunque se ha avanzado bastante, siguen siendo perforaciones delicadas.
Por norma general, las perforaciones más propensas a expulsión, incluso estando bien hechas, son las que van en el mismo plano del tejido (ombligo, surface, etc.).
Las perforaciones que atraviesan distintos planos (lóbulo, helix, tragus, etc.), si están bien realizadas, no suelen dar este problema.
¿Puede ocurrir en helix, tragus, etc.?
La respuesta es SÍ, pero generalmente se debe a una mala ejecución.
¿Cómo se hace mal una perforación en un lóbulo (por ejemplo)? Muy sencillo: con una mala angulación. Por delante puede verse bien, pero por detrás estar demasiado cerca del borde.
Otro problema es usar joyería incorrecta (por ejemplo, una barra recta en un daith). Por la anatomía de la zona, no se debe usar una pieza recta, ya que genera tensión constante hacia fuera.
Usar piezas demasiado grandes tampoco ayuda.
Esto va para mis compañeros anilladores.
Otra causa de expulsión es usar la aguja en una posición incorrecta.
Sí, la aguja tiene una orientación correcta. Si se utiliza mal, puede favorecer problemas y expulsiones. Los biseles están diseñados para perforar en una posición concreta, y hacerlo incorrectamente puede generar complicaciones en tus clientes.
Con todo esto no quiero desanimaros. Al contrario: perforaos lo que os guste, todo es reversible, pero por favor, cuidad vuestras perforaciones.
Os dejo un enlace a otra publicación que tambien tiene relación: Lineas de langer