Por qué el Snake Eyes es una mala idea
El Snake Eyes es uno de esos piercings que llevan años dando vueltas por redes sociales porque visualmente llama mucho la atención. Se coloca en la punta de la lengua, atravesándola de lado a lado, dejando visibles dos bolas que recuerdan a unos ojos de serpiente, de ahí el nombre.
El problema es que una cosa quede curiosa en una foto y otra muy distinta es lo que supone realmente para el cuerpo. Y aquí es donde viene la parte importante: es una perforación que yo no hago, y no es por gustos personales ni porque sea “difícil”. Es porque anatómicamente es una mala idea.
El principal problema: une dos partes que no deberían ir unidas
La lengua no es una sola pieza rígida. Está formada por una cantidad enorme de músculos independientes que trabajan constantemente entre sí. Se suele hablar de 17 músculos relacionados con el movimiento de la lengua, todos coordinándose continuamente para hablar, comer, tragar, mover saliva, respirar correctamente y muchísimas cosas más que hacemos sin pensar.
El Snake Eyes atraviesa horizontalmente la punta de la lengua y une el lado derecho con el izquierdo. Esto obliga a dos zonas móviles a trabajar “atadas” entre sí.
Traducido a algo fácil de entender: estás poniendo una barra atravesando dos estructuras que necesitan moverse libres constantemente.
Eso genera tensiones continuas en el tejido, problemas de cicatrización, molestias al hablar y un riesgo muy alto de que el piercing acabe desplazándose, desgarrando tejido o siendo rechazado por el cuerpo.
La lengua no para quieta nunca
Mucha gente piensa en la curación como si fuese un piercing normal que puedes dejar tranquilo unas semanas. Pero la lengua es probablemente una de las peores zonas posibles para eso.
La estás moviendo absolutamente todo el tiempo:
- Cuando hablas
- Cuando comes
- Cuando tragas
- Cuando duermes
- Cuando aprietas la mandíbula sin darte cuenta
- Incluso cuando simplemente respiras
Y en el caso del Snake Eyes, además del movimiento constante, tienes una barra colocada en una posición que recibe tensión continuamente.
Por eso tiene tantísima facilidad para:
- Desgarrarse
- Migrar
- Rechazarse
- Curar mal
- Generar inflamaciones continuas
La lengua no es “un músculo”
Mucha gente piensa que la lengua es simplemente un músculo grande, pero realmente es una estructura extremadamente compleja formada por varios músculos que trabajan coordinados constantemente.
Anatómicamente se habla de 17 músculos relacionados con el movimiento de la lengua: ocho pares musculares (uno a cada lado) y un músculo impar en el centro.
Todos esos músculos trabajan juntos para hablar, tragar, comer, mover saliva y controlar movimientos extremadamente precisos de la lengua.
El problema del Snake Eyes es que atraviesa horizontalmente la punta de la lengua uniendo el lado derecho y el izquierdo, obligando a estructuras musculares independientes a moverse limitadas por una barra.
Eso genera tensión constante en el tejido, dificulta muchísimo la curación y aumenta el riesgo de desgarros, migración y rechazo.
El riesgo vascular no es ninguna broma
Otro de los motivos importantes por los que no realizo este piercing es la anatomía vascular de la lengua.
En los laterales de la lengua pasa una arteria bastante importante a cada lado. Y aquí hay algo que mucha gente desconoce: una vena y una arteria no se comportan igual cuando se dañan. No en todas las personas las arterias llegan exactamente al mismo punto: en algunas se acercan más a la punta de la lengua y en otras quedan algo más atrás.
Las venas normalmente pueden coagular y detener el sangrado por sí solas en muchos casos. Las arterias no funcionan así.
Cuando una arteria se perfora, la presión de la sangre es muchísimo mayor y el sangrado puede ser serio de verdad. No estamos hablando de “sangra un poco más”. Estamos hablando de situaciones que pueden requerir atención médica urgente.
Si una de esas arterias se daña, puede ser necesario ir al hospital para cauterizarla y detener el sangrado correctamente.
Y no, esto no es alarmismo. Es simplemente entender la anatomía de la zona que se está perforando.
¿Por qué una arteria es más peligrosa?
Una arteria tiene mucha más presión que una vena.
Las arterias llevan la sangre desde el corazón hacia el cuerpo. Como la sangre sale impulsada por los latidos cardíacos, circula con alta presión. Por eso sus paredes son más gruesas y elásticas.
Las venas devuelven la sangre hacia el corazón con una presión mucho menor. Tienen paredes más finas y usan válvulas para evitar que la sangre retroceda.
- Presión arterial normal: alrededor de 120/80 mmHg.
- Presión venosa: normalmente solo unos pocos mmHg.
Por eso, cuando se corta una arteria, la sangre puede salir a chorros sincronizados con el pulso; en una vena normalmente fluye de forma más continua y lenta.
El destrozo dental que puede provocar
Otro problema muy habitual del Snake Eyes es el daño dental.
La joyería queda colocada en una posición donde golpea constantemente dientes y encías. Muchísimo más de lo que ocurre con un piercing de lengua vertical tradicional.
Con el tiempo es bastante frecuente ver:
- Desgaste dental
- Fisuras
- Microfracturas
- Roturas de piezas dentales
- Daño en encías
Y lo peor es que muchas veces el daño no aparece en dos semanas. Hay gente que cree que “va perfecto” hasta que meses después aparece una fractura o un desgaste importante.
“Pero hay estudios que sí lo hacen”
Sí, claro que los hay. Igual que hay gente que hace muchísimas otras perforaciones con riesgos bastante cuestionables.
Cada profesional decide dónde pone sus límites. En mi caso, prefiero perder una perforación antes que hacer algo que considero mala idea anatómicamente.
No me parece una perforación segura, estable ni razonable a largo plazo.
Mi conclusión
El Snake Eyes puede parecer llamativo visualmente, pero la realidad detrás del piercing es bastante menos bonita:
- Une dos partes móviles de la lengua que deberían moverse independientes
- Tiene muchísima tensión constante
- Es extremadamente difícil de curar bien
- Tiene alto riesgo de desgarro y rechazo
- Puede provocar daños dentales serios
- Y además existe un riesgo vascular importante
Por todo eso es una perforación que yo no realizo.
Prefiero explicaros claramente por qué no la hago antes que vender algo que probablemente termine dando problemas.